lunes, 3 de agosto de 2009

Bici-tren


   Soy usuario del tren desde que tengo uso de razón y monto en bicicleta, más bien cuatricleta, desde mucho antes. Mi paso del triciclo a la bici con ruedines no lo recuerdo pero el día que le pedí a mi padre que me quitase los ruedines se encuentra entre mis tres grandes gestas deportivas de antes de cumplir los cinco años, montar en la bici sin apoyos y sin vigilancia, cruzar a nado una piscina sin manguitos y mi primer salto mortal "completo", en judo los chavales más mayores disfrutaban lanzándonos al aire y nosotros los más chiquitines estábamos encantados con ese hecho. Tengo muy vivo el recuerdo de estas hazañas y aunque desubicadas en el tiempo se que fueron anteriores a mi quinto cumpleaños.

   Hay otro recuerdo bastante nítido y de igual modo deslocalizado en el tiempo aunque debió ser cerca del año 1996 cuando RENFE se decidió a regularizar la entrada de bicicletas en el tren. Como solo utilizaba la televisión para ver ciclismo no me enteré de este suceso que tuvo que ser anunciado profusamente a bombo y platillo. La impronta que me dejó ese acontecimiento se ciñe a mi circulo de amigos, amigas y algún conocido, hacía años que usaba el bici-tren en cercanías y regionales sin ningún problema, subía la bici al tren con total normalidad y el trato de los interventores era exquisito por lo que mi sorpresa fue mayúscula cuando fui felicitado por la mayoría de mis amistades, incluyendo algunos que montaban en bici con regularidad porque desde ese preciso momento ya se me permitía subir la bici en el tren. Por mi cumpleaños nunca he recibido semejante número de felicitaciones y en mi perplejidad nunca se me ocurrió preguntar el motivo de tales parabienes, debían imaginar que la razón por la que iba a todos los sitios en bicicleta era a causa de no poseer el carnet de conducir y que no se me debía permitir subir una bici al tren, cuando para mi el uso de la bici como transporte es una escusa para pasar más horas dando pedales. Me daba igual hacerme 300 km en una jornada sabiendo que en caso de cualquier incidente podía usar el tren para volver.

   Han transcurrido unos cuantos años de supuestas mejoras relacionadas con el uso de la bici como transporte y hemos dado pasos de gigante hacia atrás en cuanto a la movilidad ciclista se refiere. Desde ese fatídico día en el que se dictaminó que se podía subir las bicis al tren todo han sido dificultades y complicaciones. Se han ido restringiendo al mínimo el acceso de las bicis al tren y se han "prohibido" en infinidad de trayectos. Se ha ido eliminando progresivamente el espacio disponible para llevar las bicis en el tren aunque no todo es negativo, se sienten tan europeos que una de las unidades mas modernas de trenes de media distancia han diseñado un espacio "exclusivo" para bicicletas. Hace unos días pude comprobar este excelente diseño realizado por profesionales cuyo único contacto con una bici ha debido ser en las fotos de un diccionario.

   Y no me creo que hayan copiado este diseño de trenes europeos pues si mi bicicleta no deja apenas espacio para pasar por el pasillo y teniendo en cuenta que no soy muy alto no quiero ni imaginar el espacio que dejaría una bici de uno de esos gigantes norteños. Esto en el pasillo, porque en el otro rincón destinado a una bici no cabe, ademas los ganchos para colgarla son mas pequeños que el grosor de la rueda por lo cual es imposible colocarla en esa situación,...




     Apoyada en horizontal tampoco tiene espacio debido a la sobre dimensión de una minibarra que oculta la papelera. Donde podrían caber perfectamente de cinco a seis bicicletas dejando espacio para circular los viajeros han diseñado un hipotético espacio para tres bicicletas en el cual al menos mi bici no cabe. Está claro que los artífices de esta desfachatez deben estar satisfechos porque son un poco más europeos gracias a este truño.


2 comentarios:

eulez dijo...

Que fuerte, igualito que los vagones para bicicletas de los alemanes... eso sí, 4€ que cuesta subir la bici al tren allí. Y reza para que no aparezcan 30 ciclistas más intentando hacer lo mismo porque entonces se monta la de Cristo y los alemanes tienen muy mala ostia cuando las cosas no son "como tienen que ser".

Chuparuedis dijo...

Lo se, he nacido en esas tierras germanas...

De ahí que como tengo con que comparar me sale la mala ostia germana y suelo montar la de dioses cristo..., jajajajaja.. ayer mismo estuve a punto de liarla en Villalba..., fue error mio, venía con la neurona tan cocida del calor que no entendí las instrucciones tan raras que me estaban dando para pasar la bici... jejejejeje...